Ayer terminé de leer un libro que tenía meses empezado y se me hacía medio aburridillo y lo dejaba de leer, pero como ahorita estoy de vacaciones y no tengo nada mejor que hacer, me propuse terminarlo. Me sorprendió mucho la calidad de conocimientos que me generó, es una novela romanticona y de esas cursis, pero como soy muy nena pos' me gustó. Tenía mucho que no leía algo así cursisillo y me despertó mi lado ñoño y soñador.
Está medio ridi la historia, pero así es la autora, yo ya sabía y aún así me aventé a leerlo porque me lo regaló mi profe favorito.
Son bonitos los detalles, sin mencionar lo importante que pueden llegar a resultar. La historia se trata de una morrilla que abortó porque se cayó de las escaleras y tiene pedillos con su esposo. Despierta en el hospital sin bebé y con otra mentalidad, ya no ama a su esposo y no quiere saber nada de él. Le dan ganas de viajar y se encuentra con un batillo burgués y culto que le llama la atención en una peluquería y ambos se obsesionan mutuamente. Se siguen encontrando en Londres hasta que la morrita descubre que él es su donante que le salvó la vida, y le da notas anónimas con regalos que averiguó que el batillo quería y pos' el otro cae rendido. Hasta que se encuentran y... No diré más porque lloro como mariquita.
Les dije, está simplona la historia y casi nadie la conoce, por eso las adolescentes no se han traumado, supongo que no es famosa porque el protagonista no es un macho dominante en una motocicleta al estilo bad boy.
Pero a mí sí me llegó porque es inteligente y estudiado e interesante y aburrido, así como me gustan. Ni pedo, ya llegará el batillo que me salve la vida con una donación de sangre y me pase sus memorias para enamorarnos y besarnos y ashí muamua.