domingo, 23 de marzo de 2014

Sangre Angulo

Siempre he escuchado a todo el mundo, en algún momento de su vida, quejarse de su familia. Yo lo he hecho muchas veces. Pero la verdad es que tengo mucha suerte.
No sé cómo sea tener una familia chiquita. Les explicaré con más detalle:

Familia paterna:
Tengo 7 tías y 4 tíos, 40 primos hermanos, 62 sobrinos, una abuela de 95 años y un abuelo fallecido. Soy la antepenúltima nieta más chiquita. El 22 de diciembre hacemos una mega-posada en Batury, para juntarnos la mayoría. Cerramos la calle y ponemos una carpa por hermano en forma de rectángulo, las adornamos con luces y en el medio dejamos la pista de baile. Por la música nunca nos preocupamos, mi tío Miguel Ángel es el cantante de Miguel y Miguel, mi tío Eleazar tiene otro grupo de norteño y mis primos formaron recientemente un grupo llamado Sangre Angulo; los músicos siempre sobran. Navidad y Noche Buena también la pasamos ahí pero casi todos se van con sus otras familias. Y está bien curado porque siempre decimos "nada más vamos a invitar a la familia" y somos más de 150 contando a los esposos/as y novios/as.

Mi forma de ser es totalmente Angulo y mi físico también.
Es obvio decir que tengo parientes por toda la república mexicana y en EUA. No tienen idea de lo feliz que me hace sentir que a pesar de los años, seguimos siendo tan unidos. Obviamente hay problemas, hasta en las familias pequeñas los hay, pero son mínimos.
Me doy cuenta que mi familia está super cool al ver la reacción de la gente externa (amigos o conocidos) que se da cuenta que nos llevamos tan bien y de las fiestas que hacemos: todos quieren ser parte de ella. Y de hecho, hay de todo, absolutamente de todo: narcos, frikis, rancheros, gays, darketos, buchones, nacos, fresas, ricos, pobres, etc.
A los primos de mi edad, los amo como si fueran mis hermanos. En serio, no tienen idea, crecimos juntos y soy su prima favorita (según). A mis sobrinos les digo primos porque están más grandes que yo (algunos) y a mis primos mayores les digo tíos. Sé exactamente lo que son pero la diferencia de edades está enorme y me acostumbré así desde pequeñuela.
En el fondo, aunque somos distintos, tenemos los mismos ideales. Nuestra filosofía está muy bien marcada y el carácter también. Casi siempre estamos alegres y distraídos, no nos desgastamos en peleas sin sentido y siempre vemos el lado divertido de todo. Tenemos curas internas que solo los miembros las entendemos. Hasta inventamos palabras propias. No puedo explicar la fortuna que es tener una familia así.

¿Las familias grandes significan problemas grandes? No, significan alegrías grandes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario