miércoles, 23 de abril de 2014

Fairytale

Tal vez es cierto que los cuentos de hadas no existen; que los príncipes encantadores jamás fueron reales, que ser buena persona no te garantiza un buen futuro, que nada nunca es color de rosa y que vivirás feliz por siempre. 
Ok, maybe eso no es posible.
Hace unos meses yo pensaba exactamente como lo que acabo de decir, o peor. Estaba totalmente decepcionada de las personas y de la humanidad en sí.
Luego te conocí. Sí sí, van a decir "ash, esta morra cursi, ya va a empezar". Igual y tienen razón, pero es así como me siento.

Tú hiciste que recuperara mi confianza sobre otros seres, puedo ver que en realidad aún existen personas que valen la pena. Que no está bien crear una coraza y repeler a todo el mundo. Que no todos son malos.

Me haces sentir tan especial. Tú eres tan especial. Somos especiales juntos. No me importa que todo el mundo diga que no somos especiales, para mí eso somos. 

No creo que existan dos personas en el mundo que se entiendan tan bien como nosotros. Contigo todo es color de rosa, SÍ. Jamás peleamos por celos o toda esa clase de estúpidas cosas que hacen las parejas actualmente. No. Nosotros estamos en otro nivel. Otro nivel super arriba de eso. Me encanta lo que tenemos. Me encanta la manera en que me haces sentir conmigo misma. Resaltas todas aquellas cosas de las que estoy orgullosa pero muy prudente para admitir. Me encantas tú.
Me encanta todo acerca de ti. Nunca pensé que pudiera llegar a querer tanto a una persona. Pero lo hago. Y no creo que deje de hacerlo en mucho tiempo.

Me encanta tu cabello café algo alborotado y rebelde, tus ojitos pequeños pero que expresan tantas cosas cuando los miro, tu piel canela, besar tu naricilla toda coqueta, y ni qué decir de tus labios. Esos labios.
Me encanta la manera en que caminas como despreocupado, tu forma de hablar, de moverte y esa sonrisa que hace que mis rodillas tiemblen. 
Me encanta la forma en que me besas, la forma en que me miras, esa manera tuya tan peculiar de decir las cosas y que me den ganas de llorar y reír al mismo tiempo. 
Me encanta pasar tiempo contigo, que cada momento es el más especial de todos porque estoy a tu lado. 
Me encanta que seas tan inteligente, lindo, detallista, maduro y lo suficientemente perspicaz para saber lo que me molesta todo el tiempo. Eso nos ahorra muchas discusiones. 
Me encanta sentir todas estas cosas por alguien y sobre de todo que ese alguien siente las mismas cosas por mí. No hay nada que se compare con eso.

Tal vez los cuentos de hadas no existieron jamás, pero Disney se basó en historias con algo de realidad, en historias como la nuestra. 






Ficción.
Basado en un collage de todos los chicos de mi vida, y mi futuro novio.


Día de picnic

Había una vez una familia que pasaba tiempo de calidad en un parque.
Prepararon un picnic en el que se encontraban: mamá, papá, hermana mayor, hermana menor, tíos y primos.

Papá y sus hijas decidieron ir por una nieve antes de comer (a escondidas de mamá).
Para ir hasta donde estaban las nieves, tenían que cruzar un puente colgante que se encontraba sobre un río. Al llegar al otro lado del puente, papá y las niñas se dieron cuenta de que había un concurso de papalotes. Había de todos los tamaños, colores y formas. A lo lejos divisaron el carrito de las nieves, las niñas estaban ansiosas. Pero papá se topó con una muchacha en apuros: su cometa estaba atorada en un árbol y las ramitas le habían hecho un agujero.
Papá decidió ayudar a la señorita, diciéndole a sus pequeñas:

-Hijitas, aquí la muchacha necesita nuestra ayuda, después podremos ir por esas nieves. ¿Ok?.-

Las chicas no se quedaron muy contentas, pero aceptaron.
La ayuda a la susodicha tardó más de lo planeado, pero papá no se daba cuenta que las niñas estaban realmente desesperadas. Así que comenzaron a suplicarle:

-Papi, de verdad ya estoy cansada. Tengo hambre, ya ni si quiera me importa esa nieve. Solo vamos con mamá, por favor.- decía la mayor de las chicas.

La menor, con 3 años de edad, estaba realmente enfadada. Le dijo a su hermana mayor que se quería ir y ella se lo dijo a papá, pero él les dijo que solo faltaban unos minutitos más.

Papá duró media hora más ayudando a la muchacha, cuando terminó, regresó con sus hijas, pero solo encontró a la más grande. Un poco asustado, le preguntó:

-Hija, ¿dónde está tu hermanita?-

-Se fue, te dije que ya se quería ir y no me hiciste caso. Me voltee un segundo hacía el otro lado y ya no estaba.-

Papá y la hermana mayor buscaron a la niña un rato por todo el lugar, hasta que decidieron cruzar el puente colgante. ¿Cómo rayos habría pasado la niña de 3 años por ese lugar? Papá se sentía super culpable.
Y lo peor, ¿qué le haría su esposa cuando le contara lo sucedido?

Al llegar de nuevo al parque, fueron directamente al picnic, pensando que la niña probablemente hubiera regresado con su madre.

-¿No está la niña contigo?- preguntó papá a su esposa.

A mamá se le hicieron los ojos como platos y le dijo, un poco exaltada:

-¡Se supone que estaba contigo!-

Comenzaron a buscar por todo el parque, pero era inmenso. Tíos, primos, hermana y padres, recorrieron el lugar por una hora sin ninguna señal de la niña.

El tío llegó al otro extremo del parque, dónde estaban unas carpas vendiendo cerveza y frituras. Y en el fondo, en las piernas de una señora, miró a su sobrina. Corrió hacía ella y le dijo:

-Disculpe, ella es mi sobrina. La hemos buscado por horas. Démela, por favor.-

-Lo siento, pero no puedo. ¿Cómo podría saber que usted es su tío?-

-Pregúntele.-

-Mija, ¿es este señor tu tío?-

-No.-

-Lo siento, ella lo negó.

-Niña, soy yo, ¿no me conoces?-

La chiquilla siguió negándolo, pero el tío no se movió de ahí, no conocía a esa señora y no confiaba en ella. Hasta que papá y los otros llegaron a la carpa, la hermana menor corrió a los brazos de mamá.

Mamá y papá tuvieron una gran pelea ese día.


Nunca dejes a una niña esperando por su nieve, mucho menos por quedar bien con una muchacha. Lo podrías pagar caro. 





Esta historia se basa en mi familia, la hermana mayor soy yo y la pequeña mi hermana Katia. El parque es el antes conocido como "Isla de Orabá" y al que ahora todos le llaman "Parque las Riberas" en Culiacán, Sinaloa. 

domingo, 13 de abril de 2014

Nelly

Cuando Nelly perdió a sus padres, era apenas una bebé.
Sus padrinos la adoptaron pero ella siempre sintió un vacío en su interior. Sus hermanas (postizas) eran muy diferentes a ella, les gustaba cazar a otros peces, lo disfrutaban. Nelly no compartía este gusto, así que cuando tuvo edad suficiente (8 años más o menos en relación a los humanos) le dio las gracias a sus padrinos e inició una travesía en solitario.

Nelly tenía un sueño: descubrir qué les pasó a sus padres.
Sus padrinos nunca le dijeron nada, por más que ella hacía preguntas. Nelly pensaba que en realidad no sabían mucho acerca de la muerte. La única pista que tenía era que había sucedido en el norte. Y ahí es a dónde se dirigía.
Iba por el océano mostrando la única fotografía que tenía de ellos, pero los peces siempre huían de ella aunque les dijera que no les iba a hacer daño. Era muy difícil obtener respuestas con esta condición. Así que decidió seguir sola, descubrir todo por sus propios medios.
Era triste no tener ningún amigo pero sabía (desde que nació) que era imposible relacionarse con otra especie. Así pasaba los días, desplazándose y ocultándose de noche, ya que podía atraer a los depredadores por su luz.  Después de un tiempo, perdió toda esperanza, solo seguía su camino con el simple propósito de mantenerse en movimiento.

Pero entonces, cuando menos lo esperaba, ocurrió algo que cambió todo.
Iba nadando mirando el suelo, sin ilusión alguna. De repente, escuchó un grito que la hizo volver a la realidad; levantó su cabeza y miró una escena horrible: Una tortuga joven huyendo de un tiburón. Pensó en alejarse, pero ella sabía que podía salvar a aquella criaturita. Nadó hacia ellos y enredó sus tentáculos en la aleta trasera del tiburón, este emitió un chillido debido al insoportable dolor y poco le importó su cacería porque se fue rápidamente lejos de la escena, evidentemente temiendo que Nelly lo volviera a atacar.
La tortuga se acercó a Nelly y le dijo:

-¡Woooaah! Eso ha sido estupendo. Te debo mi vida, muchas gracias.- le tendió una pequeña aleta en forma de saludo.

-Lo lamento, no puedo tocarte. Te mataría en minutos.- le dijo Nelly muy triste. Pero se sorprendió al ver que la tortuguita soltó una risotada y le dijo:

-¿Que acaso no lo sabes? ¡No me haces daño! Tu veneno no nos afecta a las tortugas.- y añadió:
-Soy Nico, por cierto. Mucho gusto.-

-Me llamo Nelly...- y sin poder hacer nada, Nico corrió hacia ella y abrazó sus tentáculos. Nelly no lo podía creer.

A partir de ese momento, Nico y Nelly se hicieron mejores amigos. "Al fin alguien con quien jugar" decía la medusa muy contenta y suspirando.
Los problemas empezaron el día en que Nico llevó a Nelly a su casa a comer. Pudo ver la expresión en sus rostros cuando la vieron: horror. Después de ese día, no se volvieron a ver.
Nelly se había hecho sedentaria para poder estar cerca de su amigo, y vivía en un arrecife, oculta en una cueva. Se hizo amiga de sus vecinos, ya que la llegaron a conocer y confiaban en ella. Les preguntó un día el por qué los padres de Nico no la querían.
La señora Lucy, la estrella de mar, le dijo:

-¡Ay, querida! Creo que es momento de que olvides a tu amigo... Verás, estaba temiendo que llegara este momento... ¿Recuerdas la historia que nos contaste sobre tus padres?.- Nelly asintió- Bueno, las tortugas y las medusas no se llevan bien, porque ustedes son el alimento principal de ellas. Mi niña, si tus padres murieron por estos rumbos del norte, lo más seguro es que hayan sido devorados por tortugas...- Nelly no quería escuchar más, salió nadando lo más rápido de ahí.
Nadó y nadó hasta que se cansó, llegó a una roca y lloró todo lo que se puede llorar en el mar. No podía creer que su amigo podría convertirse en su peor enemigo. Odiaba a las tortugas, odiaba a Nico y a sus padres, odiaba a la señora Lucy y a todos por engañarla de esa forma.

Esa noche no volvió a casa, se quedó sentada en esa roca hasta quedarse dormida.
Luego todo sucedió muy rápido:
Escuchó un ruido extraño y fue desplazada por una fuerza desconocida hacía la nada. Abrió los ojos y miró a una tortuga adulta queriendo atacarla: debió encontrarla gracias al brillo de su piel en la oscuridad.
Trató de alejarse pero no era muy rápida, en cambio la tortuga sí y estaba a punto de alcanzarla cuando escuchó una voz muy familiar...

-¡Tío Tom! Déjala en paz, es mi amiga, no te atrevas a hacerle daño.- dijo Nico con voz autoritaria, la tortuga adulta se paró en seco, se rió y le dijo:

-Ay, sobrino, necesitas escoger amistades que no parezcan la cena.- y se fue riendo entre dientes.

-¿Estás bien?- le preguntó a Nelly. Pero ella estaba más enfadada aún.

-Te agradezco que me "salvaras", pero ya no quiero ser tu amiga. Me das asco.- le dijo.

-Escucha Nelly, sé que ya debes saber el por qué no he ido a jugar contigo, mis papás me lo prohibieron, dijeron que nuestra amistad era imposible. Pero he hecho una campaña con nuestros amigos y vecinos que sé que dará resultado.

Le explicó que había ideado un plan para acabar con aquella estupidez. Fue con cada familiar, amigo, vecino y conocido, contándole la historia de su amistad con Nelly, tratando de convencerlos para que cesaran de alimentarse de medusas. Muchas puertas le fueron cerradas pero también hubo muchas abiertas. Poco a poco, fue cultivando el terreno hasta que un día, llevó a Nelly a un festival en contra de la alimentación de medusas, y fue un éxito.
Su historia recorrió todo el océano, y aunque hay muchas tortugas que se rehúsan a tratar a las medusas como algo más que comida, la mayoría convive con ellas en armonía. Incluso hay comunidades de medusas y tortugas que se ayudan mutuamente y unen fuerzas contra los depredadores, descubrieron que podían hacer un gran equipo.

Nelly y Nico se casaron, obviamente cada quien con alguien de su especie, pero su amistad perdura a través de los años, una verdadera amistad.



Nota:
Esta historia puede tener muchas incoherencias ya que las medusas no tienen cerebro ni corazón, pero luego pensé que si una esponja, una estrella, un cangrejo con una hija ballena y una ardilla con traje de astronauta pueden tener una serie de televisión y hablar, yo puedo escribir una historia sobre este maravilloso animal: la medusa.

Nelly es una avispa marina, el animal más venenoso y letal del mundo.


Nico es una tortuga de carey, la cual está en peligro de extinción por su caparazón y su carne.


Este vídeo es un extracto de la película "Siete Almas" en dónde se muestran avispas marinas:



viernes, 4 de abril de 2014

Miedos

     No tienes idea de las veces que me he reservado las ganas de correr hacia ti, abrazarte y plantarte un beso, así sin más. Saco fuerzas de la nada para controlarme, tal vez esa fuerza viene del miedo. Sí, el miedo. Ese maldito miedo de no saber qué va a pasar, la incertidumbre. 
     Cómo desearía poder leer tu mente, poder ver que me quieres igual que yo; que añoras mi compañía; que pasas noches en vela pensando en mí; que en las pocas horas que logras conciliar el sueño, tú y yo somos los protagonistas, sin actores secundarios, solos tú y yo. 
    Tal vez eso se podría convertir en realidad, pero el miedo me ataca de nuevo y me paraliza. No es un miedo cualquiera, es un miedo diferente. Es esa clase de miedo que se mete tanto en la mente como en el cuerpo, me absorbe, hasta tiene voz, forma y color. Me dice cómo actuar, qué hacer, qué pensar... Cuando menos me lo esperé, me dí cuenta de que no era la protagonista de mi propia vida, no, es el miedo que se apoderó de mi ser.
     No solo me hace débil, sino que me quita las posibilidades de tomar decisiones. 
El miedo, ese parásito que se alimenta de los problemas, está controlando mi vida. 


A ti, ¿te controla el miedo?