miércoles, 23 de abril de 2014

Día de picnic

Había una vez una familia que pasaba tiempo de calidad en un parque.
Prepararon un picnic en el que se encontraban: mamá, papá, hermana mayor, hermana menor, tíos y primos.

Papá y sus hijas decidieron ir por una nieve antes de comer (a escondidas de mamá).
Para ir hasta donde estaban las nieves, tenían que cruzar un puente colgante que se encontraba sobre un río. Al llegar al otro lado del puente, papá y las niñas se dieron cuenta de que había un concurso de papalotes. Había de todos los tamaños, colores y formas. A lo lejos divisaron el carrito de las nieves, las niñas estaban ansiosas. Pero papá se topó con una muchacha en apuros: su cometa estaba atorada en un árbol y las ramitas le habían hecho un agujero.
Papá decidió ayudar a la señorita, diciéndole a sus pequeñas:

-Hijitas, aquí la muchacha necesita nuestra ayuda, después podremos ir por esas nieves. ¿Ok?.-

Las chicas no se quedaron muy contentas, pero aceptaron.
La ayuda a la susodicha tardó más de lo planeado, pero papá no se daba cuenta que las niñas estaban realmente desesperadas. Así que comenzaron a suplicarle:

-Papi, de verdad ya estoy cansada. Tengo hambre, ya ni si quiera me importa esa nieve. Solo vamos con mamá, por favor.- decía la mayor de las chicas.

La menor, con 3 años de edad, estaba realmente enfadada. Le dijo a su hermana mayor que se quería ir y ella se lo dijo a papá, pero él les dijo que solo faltaban unos minutitos más.

Papá duró media hora más ayudando a la muchacha, cuando terminó, regresó con sus hijas, pero solo encontró a la más grande. Un poco asustado, le preguntó:

-Hija, ¿dónde está tu hermanita?-

-Se fue, te dije que ya se quería ir y no me hiciste caso. Me voltee un segundo hacía el otro lado y ya no estaba.-

Papá y la hermana mayor buscaron a la niña un rato por todo el lugar, hasta que decidieron cruzar el puente colgante. ¿Cómo rayos habría pasado la niña de 3 años por ese lugar? Papá se sentía super culpable.
Y lo peor, ¿qué le haría su esposa cuando le contara lo sucedido?

Al llegar de nuevo al parque, fueron directamente al picnic, pensando que la niña probablemente hubiera regresado con su madre.

-¿No está la niña contigo?- preguntó papá a su esposa.

A mamá se le hicieron los ojos como platos y le dijo, un poco exaltada:

-¡Se supone que estaba contigo!-

Comenzaron a buscar por todo el parque, pero era inmenso. Tíos, primos, hermana y padres, recorrieron el lugar por una hora sin ninguna señal de la niña.

El tío llegó al otro extremo del parque, dónde estaban unas carpas vendiendo cerveza y frituras. Y en el fondo, en las piernas de una señora, miró a su sobrina. Corrió hacía ella y le dijo:

-Disculpe, ella es mi sobrina. La hemos buscado por horas. Démela, por favor.-

-Lo siento, pero no puedo. ¿Cómo podría saber que usted es su tío?-

-Pregúntele.-

-Mija, ¿es este señor tu tío?-

-No.-

-Lo siento, ella lo negó.

-Niña, soy yo, ¿no me conoces?-

La chiquilla siguió negándolo, pero el tío no se movió de ahí, no conocía a esa señora y no confiaba en ella. Hasta que papá y los otros llegaron a la carpa, la hermana menor corrió a los brazos de mamá.

Mamá y papá tuvieron una gran pelea ese día.


Nunca dejes a una niña esperando por su nieve, mucho menos por quedar bien con una muchacha. Lo podrías pagar caro. 





Esta historia se basa en mi familia, la hermana mayor soy yo y la pequeña mi hermana Katia. El parque es el antes conocido como "Isla de Orabá" y al que ahora todos le llaman "Parque las Riberas" en Culiacán, Sinaloa. 

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